Planta de urbanización de casas con patio
construidas en adobe en un poblado de Luxor.

Fathy inicia su obra en Egipto en 1940 fascinado por el descubrimiento de la construcción tradicional de su país. Toda su arquitectura refleja una profunda dimensión humana, tanto en su concepción como en su materialización, y una comprometida dimensión social evidenciada en la satisfacción de las demandas directas de los habitantes y la participación de estos en el proceso constructivo.Esta concepción social le aleja de los arquitectos locales que no apreciaban el valor de las respuestas tradicionales, conservadas por los maestros masones, e imponían los modelos urbanos novedosos en el panorama internacional. A pesar de este rechazo inicial, Fathy dedica su vida a demostrar que los arquitectos tienen una posición única que le permite reavivar la fe de las personas en su propia cultura.El uso apropiado de los sistemas naturales de control ambiental y de métodos constructivos económicos, basado en cúpulas y bóvedas levantadas sin cimbra con adobe fabricado en la propia obra, constituye un ejemplo de construcción homogénea que satisface al mismo tiempo estructura, aislamiento térmico e impermeabilización, y, precisamente, con el elemento estético más potente del edificio.
